sábado, 21 de julio de 2012

So uhm... yea.

Back from my cousin's house, he's just being a jerk, as usually. I was having a great, GREAT weekend till he says "I need to sleep, go away". Oookay, I don't want to go away, I will just be here, quiet, with my comp, watching some House and I won't be bothering you. But no.

"You go away, NOW. I'll take you home."

"But I don't want to go home."

"Why?"

"Because I hate being home."

"Then do something about it! I can't sleep because you're here, so you have to go the fuck away, right fucking now."

Then do something about it. Then do something about it. Then do something about it. Then do something about it. Then do something about it. Then do something about it. Then do something about it. Then do something about it. Then do something about it. Then do something about it. Then do something about it. Then do something about it. NO. JESUS NO.


What the fuck am I going to do about it. My "mother" is a cunt and I can't take being all the day home. Being home makes me sad, makes me ill, makes me fucking sick. No I can't do shit about it. What do you want me to do, burn down tha house? I'LL BURN DOWN THA FUCKING HOUSE GOD DAMN IT.


I don't have to study, I don't have to work, I DON'T HAVE TO DO FUCKING NOTHING. I CAN'T GET DISTRACTED. I NEED TO GET OUT OF THA HOUSE.


So that asshole finally took me home, guess what happened after, what's happening now and what will happen from now on till this fucking world ends?
THEY'RE FUCKING ARGUING AND YELLING AT EACH OTHER'S. Because some shit with smoking. Why don't they just STFU and keep quiet.WHY don't they just kill each other's? WHY. 


One day, I swear, one day I will get the fuck out of here, and they, you, everyone, no one will see me AGAIN. I will rent a house, I will buy a comp, I will download music, I will bring a table, I'll put the comp on the table, and I'll play, ENDLESSLY, till I starve to death, and I won't hear ANYONE'S cries, voice, I won't have to see anyone's angry face of "MYGODYOUDIDEVERYTHINGWRONGAGAINGOFUCKINGDIE".
And I will have a friend, he will be a dirty penguin plush, and his name will be Diablo, and he'll take care of me, then we will be bestfriends, then he will betray me, and I will finally be crazy when I die.

Sometimes I think that I will die a hikikomori. I should. And alone, of course. I like that.

So uhm, yea. I'm angry, if you didn't read all this vomiting nonsense.

lunes, 4 de junio de 2012

Hum

Hace ya tiempo que no escribo nada, así que he pensado que podría escribir algo. No sé, tal vez.

Pero no queda nada que hacer, ni nada que contar. Porque contarlo sería triste. Y no quiero tristeza. No me apetece estar triste. Quiero que llegue el verano y quiero estar con mis dos únicos amigos. Y no quiero nada más. Absolutamente nada. Así que no hay nada que contar. Pero quiero escribir algo. 

...

Una vez mi padre me escribió una historia. Era bastante triste, pero me gustó. Hablaba sobre un caballero que se enfrentó a un dragón, la última de su especie. La dragona pereció, su raza se desvaneció sin dejar más rastro que una leyenda para niños. Y yo, más pequeñita, me preguntaba por qué un caballero, sabiendo que erradicaría por completo tales historias, que aquella fascinante criatura se convertiría en un simple cuento para antes de dormir, ¿cómo pudo hacerlo? ¿cómo, por qué la mató?

Es algo que nunca he entendido. Tampoco le he preguntado a mi padre, porque no creo que sepa darme una respuesta, porque creo que la única respuesta que hay, es que no hay respuesta. No hay nada más que decir. La mató. Bien fuera por venganza, heroicismo, codicia o placer, aquel caballero de brillante armadura y espada curtida acabó con la vida de la dragona.

Y es esto lo que se me ha pasado últimamente por la cabeza, porque cada vez encuentro más similitudes a esta historia en lo que es mi extraña vida, y me pregunto por qué se hace lo que se hace, y la única respuesta que no encuentro es la misma que me otorga el caballero. Y yo no quiero esa respuesta, porque una respuesta que no explica una razón no es respuesta sino excusa, y las excusas se explican por sí mismas.

¿Por qué el caballero mató a la dragona?
No existe explicación racional, ni la filosofía, la ética o la religión puede proporcionarla, como en muchas de las preguntas que surgen de aquello que creemos conocer. Pero obtenemos una falacia a modo de respuesta, que no sirve para nada más que para acrecentar aquello que creemos conocimiento.

Y no me vale con sólo saber que está muerta. Ni debería valerle a nadie.
Pero la gente cada vez se pregunta menos y se conforma más. Nuestra naturaleza es curiosa, inquisitiva y hambrienta de conocimiento, y así debería ser siempre.

La gente se vuelve aburrida, el mundo se vuelve triste y se apaga. Igual que la dragona, poco a poco los humanos se extinguen, y nadie se pregunta por qué. 

...

Y mientras escribo este sinsentido filosófico, mi pequeña Pinky trata de dormir, con sus pequeños ojitos cerrados, apoyada sobre el cristal de su acuario sin tener en cuenta el horroroso ruido de su filtro, de mi ventilador y mi teclado. Mi pequeña Pinky, tan adorable.

Aquí lo dejo de nuevo, hasta que me vuelva la "inspiración", o las ganas de escribir, en su defecto.
Gracias por leer, como siempre.

lunes, 5 de diciembre de 2011

The _Boy, the _Monster.

--

Estaba esta mujer. Cuando yo era pequeño, no recuerdo qué habría hecho, pero ella se acercó y, con una seriedad que hubiera helado el alma y un tono firme, seguro y distante dijo: "eres un monstruo".

Doce años después, cuando la tenía entre grilletes, apoyada sobre la pared de mi sótano, cuando la miré con ira y con rencor, cuando acerqué mi cuchillo a su pecho sólo supo decir: "eres un monstruo". Con el mismo tono, exactamente el mismo tono, la misma voz, la misma expresión en su cara. Y ni siquiera sabía que era yo, ese niño al que entonces llamó monstruo, ni siquiera lo sabía. Y aun así acertó.

Así que cuando la maté la convertí en un monstruo mucho más aterrador del que yo era.

Pero no deja de ser cierto. Las cosas sólo cambian, no van a mejor. Sólo empeoran. Esa mujer tenía razón, y la siguió teniendo hasta el día de su muerte.

Las cosas sólo empeoran.

--

- Allen.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Girl

Y estaba esta chica, sabes. Una del montón, nada del otro mundo, intelectual, muy despistada y algo excéntrica. Lo tenía mal (ella lo sabía de sobra) tanto para hacer amigos como para encajar en cualquier sitio, pero intentó que eso nunca la detuviese. Su vida sin embargo no era como ella hubiera deseado y a veces se arrepentía de haber deseado tantas cosas. Su gran fallo era que intentó ser lo que todo el mundo esperaba que fuera y, por supuesto, fracasó estrepitosamente. No tenía una familia feliz, podría decirse que no tenía padres aunque estuvieran vivos y desde luego apenas tenía algún amigo. Arrastraba algunos abusos desde el colegio hasta el instituto y gracias a ello odiaba ese tipo de lugares. Tampoco tenía dinero ni mucha suerte y, como era de esperar para alguien como ella, mucho ojo con los chicos. Con todo, su vida siempre llevó un rumbo triste en el que pocas (muy pocas) veces alcanzó la felicidad durante unos escasos segundos, pero estaba acostumbrada a ello.
No obstante un día, sin razón aparente (pues razones había, pero no en aquel momento preciso), se levantó de la cama y se dio cuenta de una cosa: estaba triste.
Triste, deprimida, irremediablemente deprimida.
Tras cuatro o tal vez cinco meses con esa estúpida depresión encima, pensó que ya no podría pasarle nada, pensó que ya no podía sentir nada (tal vez rabia o dolor) y durante ese tiempo empezó a observar su reflejo en todo aquello que tuviera un filo tentador.
También cabe destacar que a veces se veía obligada a pintarse frases en las manos y en los brazos para recordarse a sí misma que debía pensar en cosas felices, que debía luchar y que no debía hundirse pues, en ocasiones, esos pensamientos simplemente no llegaban por sí mismos. Y esas ocasiones empezaron a abundar de forma preocupante.

Sickboy

Estaba este chico, también. Parecido a la chica, pero un poco más triste (si cabe). De familia tampoco muy unida, rodeado siempre de gente que le hacía sentirse solo y en parte debido a su timidez nunca encajó en ningún sitio. Sin dinero, sin amigos y sin nadie más que sí mismo Sickboy ya miraba con otros ojos todo aquello que pudiera causarle un corte lo suficientemente profundo a una edad demasiado temprana. Pero aprendió a acostumbrarse al dolor y aprendió a renegar del mundo y la sociedad, yendo siempre a la suya (porque sólo se tenía a sí mismo) y a sobrevivir. No obstante Sickboy no puede evitar destruirse a sí mismo en el proceso y, a cada paso que da, a cada decisión que toma en su vida, un pedacito de él mismo se pierde, y cuando por fin ya no quede nada, Sickboy colapsará. Si el colapso acabará en asesinato o suicidio, es algo que ni él sabe.

Y luego está Jason.

Jason era (aparentemente) muy feliz.
Jason venía de una familia muy rica, por allá en Las Vegas. Su padre, un gran hombre, un gran marido y uno de los peces más gordos de la mafia amaba a su mujer y a su hijo y siempre les dio todo, absolutamente todo lo que necesitaban. Así que Jason creció como casi cualquier niño (obviando las consecuencias que el prestigio de su familia le ofrecía) y nunca tuvo que lidiar con que se metieran con él, con estar solo o con tener que valerselas demasiado por sí mismo. Tampoco tuvo demasiados problemas con su vida, siempre se presionó a sí mismo en los estudios y se obligó a ser un buen hijo, un buen amigo y un buen amante. Consiguió un buen trabajo, consiguió una bonita casa y un precioso coche.
Pero tal vez fue por eso por lo que decidió suicidarse.
Porque su casa y su coche eran lo único que realmente tenía. Lo único que realmente había tenido en toda su vida. Y a pesar de que se esforzaba, nunca consiguió tener lo que más le hubiera gustado: a alguien.

Y es algo por lo que Girl se culparía cada día, una y otra vez, algo que nunca habría imaginado que sucedería.

Y el día que sucedió, Girl se sintió la persona más terrible del mundo, se dio más asco que nunca y tuvo más ganas de hacerse daño de las que nunca antes había imaginado.
Y Sickboy se sintió miserable, abandonado y traicionado. Se sintió escoria, quería pegarse un tiro o dejarse tonto.

Y sin embargo Jason fue el único que tuvo el valor (o la estupidez) de acabar con todo aquello.

En realidad, Jason fue un puto héroe. Pero ya nunca lo sabría. Sólo esos dos desgraciados.
Y parecía que nunca dejaría de llover.

miércoles, 5 de octubre de 2011

1

Se echó hacia atrás apoyando un brazo en el hueco de la ventanilla y otro en el asiento. Jugaba con el filo de su navaja suiza, rascando con delicadeza la cicatriz esculpida en su cuello.
De pronto, para su sorpresa, sonrió. Durante una milésima de segundo, leve y apenas imperceptiblemente, sus ojos brillaron y su ánimo cambió.
Se ensimismó mirando a Girl, todavía con su sonrisa mientras ella se la devolvía sin darse cuenta hasta que estalló en un ataque de risa y se precipitó contra el volante.
Más atónita todavía, Girl no se lo creyó del todo hasta que las carcajadas de Sickboy no le hicieron un poquito de daño en el oído.

-¡No sabía que pudieras reír! -exclamó medio riéndose también.

-¡Claro que puedo, joder! -logró articular Sickboy.

Poco a poco Sickboy se iba calmando, todavía con ganas reírse contenidas en el estómago. Permaneció en silencio, observando la luz de las farolas caer sobre la interminable carretera en mitad de la noche. Respiró hondo y miró a Girl.

-Claro que puedo. Es sólo que hacía mucho tiempo que no tenía ningún motivo para ello.

Pero contigo es distinto.
Contigo me apetece ser feliz.
Sólo contigo.

Girl and The Monster